Aborda las diversas problemáticas que pueden surgir durante la infancia y la adolescencia, desde un enfoque evolutivo y biopsicosocial, que toma en cuenta las individualidades de cada paciente, las cuales son determinantes para la comprensión y gestión adecuada de pensamientos, emociones y comportamientos propios de estas importantes etapas del desarrollo.
Además, en estos períodos de la vida, se desarrollan herramientas y habilidades esenciales para enfrentarse al mundo; si estos procesos no se instauran adecuadamente, es necesario realizar una evaluación y brindar acompañamiento para determinar los factores influyentes y los lineamientos a seguir, prestándoles el apoyo y guía necesarios para el fortalecimiento de su autoconcepto, autonomía y autocontrol.
Se aconseja en casos de: acoso escolar o bullying y ciberbullying; aislamiento social; ansiedad, apego a la tecnología; Asperger; Autismo; autolesiones; conductas agresivas; déficit de atención (TDAH); depresión, educación sexual; estrés; gestión de emociones como ira, miedo, tristeza; hiperactividad; problemas de conducta; problemas de control de esfínteres; problemas de identidad; tics; timidez; trastornos de la conducta alimentaria (anorexia, bulimia, obesidad); trastornos del sueño; manejo de relaciones interpersonales; desarrollo de habilidades sociales entre otros.
